No todo brote se trata igual
El acné puede incluir comedones, lesiones inflamatorias o cicatrices. La rosácea suele acompañarse de enrojecimiento, ardor o vasos visibles. Identificar el patrón evita sumar productos que irriten más.
¿Cuándo consultar?
Cuando los brotes persisten, dejan marcas, duelen, afectan la confianza o la piel no tolera la rutina. También si el enrojecimiento o ardor se repiten sin una explicación clara.
Un plan progresivo
El tratamiento puede combinar ajustes de rutina, medicamentos y procedimientos seleccionados. La tolerancia y la respuesta se revisan antes de intensificar.