¿Qué se evalúa?
Revisamos el motivo de consulta, su evolución, tratamientos previos, medicamentos, antecedentes y el examen de la piel. Cuando corresponde, la evaluación puede incluir dermatoscopia, solicitud de estudios o una biopsia.
Motivos frecuentes
Acné, rosácea, dermatitis, infecciones, alteraciones de pigmentación, caída del cabello, cambios en las uñas, verrugas, lunares y lesiones que no cicatrizan.
Una indicación con contexto
Dos lesiones parecidas pueden tener causas distintas. Por eso el plan se construye después del diagnóstico y se ajusta según respuesta, tolerancia y seguimiento.